Uptober:
Venimos de un “Uptober” que acabó teñido de rojo: Bitcoin cayó alrededor de –4% y Ethereum un –10%, con un arranque de noviembre marcado por salidas en los ETFs spot y un clima de mayor cautela en los activos de riesgo.
Aun así, la liquidez estable sigue dentro del ecosistema: las stablecoins se mantienen en máximos históricos, una señal de que hay capital listo para volver en cuanto mejore el tono del mercado.
Enfoque principal: calidad y liquidez
El sesgo actual pasa por preservar capital y operar con prudencia.
Un DCA táctico en BTC cerca de la zona de $100K–$105K puede tener sentido si se mantiene el riesgo acotado y se evita perseguir rebotes hasta ver flujos positivos en los ETFs durante al menos dos o tres sesiones consecutivas.
Las salidas acumuladas desde el 29 de octubre superan los 1.300 millones de dólares, una cifra que invita a paciencia en la entrada y precisión en el timing.
Valor relativo: ETH/BTC y el posible “snap-back”
Ethereum tuvo un comportamiento más débil en octubre. Si BTC se mantiene en rango y los flujos dejan de drenar, un rebote moderado del par ETH/BTC podría ofrecer recorrido táctico, con tamaño pequeño y stops claros.
El interés abierto récord en opciones y la concentración de puts en 100K refuerzan la idea de que el mercado está cómodo en rangos amplios, donde las estrategias relativas pueden funcionar mejor que las direccionales puras.
Renta de volatilidad: gestión conservadora
Para perfiles más tácticos, tiene sentido cubrir spot con calls semanales o quincenales en torno a $115K–$120K, o vender puts cubiertas cerca de $95K–$100K si se busca entrar con descuento.
El entorno actual —con salidas de ETFs y prudencia general— favorece escenarios laterales, donde las primas pueden trabajar sin depender de grandes movimientos direccionales.
Liquidez con yield: “caja en dólares cripto”
Parte de la caja puede destinarse a vehículos on-chain expuestos a RWA o Tesorería tokenizada, junto a stablecoins de primera línea, priorizando emisores sólidos y custodias reconocidas.
El market cap de stablecoins superó los 300.000 millones en octubre, señal de que hay liquidez en espera y un “money layer” cada vez más eficiente.
Infraestructuras: paciencia en Solana y L2
Los fundamentales técnicos son buenos, pero no siempre se traducen en precio en fases de depuración.
Mejor esperar pullbacks hacia soportes antes de acumular, vigilando riesgos micro, como los recientes sandwich attacks en Solana, que pueden afectar el flujo a corto plazo.
Señales operativas a seguir
- ETFs spot: revertir la racha de salidas (> $1.3 B desde 29/10) sería la primera señal de que el dinero vuelve a empujar.
- Derivados: el OI elevado y la concentración de puts en 100K actúan como “zona imán”; si el skew se normaliza y el volumen acompaña, aumentan las probabilidades de una ruptura limpia.
- Calendario de opciones: las expiraciones grandes pueden anclar el precio; ajustar tamaño y coberturas en torno a esas fechas reduce sorpresas.
- Base y funding: vuelta a niveles neutros o ligeramente positivos tras la limpieza de octubre, señal de apalancamiento más sano y estructuras más fiables.
- Stablecoins: si el market cap sigue creciendo, la lectura es clara —la pólvora seca sigue ahí, lista para moverse al spot al primer catalizador.
Riesgos inmediatos
- Persistencia de salidas en ETFs y nuevos datos macro que endurezcan el tono de la Fed, lo que podría ampliar el rango a la baja antes de estabilizar.
- Volatilidad en vencimientos con OI elevado, que puede forzar nuevos barridos antes de definir dirección, algo típico tras grandes liquidaciones.
Cierre
En esta fase, más que adivinar el rebote, toca dejar que el flujo confirme la historia y actuar cuando el mercado lo muestre, no cuando lo deseamos.
La buena noticia: el dinero no se ha ido, está quieto en stablecoins esperando una señal limpia. Esa es la paciencia que suele pagar bien a quien también la practica.
Si toca avanzar menos metros pero más seguros, que así sea. Proteger capital hoy es la condición para aprovechar mañana.
Octubre recordó que el calendario no manda, y noviembre exigirá lo de siempre: criterio y cintura.
Nos quedamos con una idea sencilla: paso corto y mirada larga, la estrategia que raras veces decepciona en cripto.